Son varios los motivos por los que el uso del aire acondicionado está desaconsejado.

Cómo refrescar tu casa en verano sin aire acondicionado

Son varios los motivos por los que el uso del aire acondicionado está desaconsejado.
Son varios los motivos por los que el uso del aire acondicionado está desaconsejado.

El verano ha caído de golpe en el hemisferio norte. Tanto que, según me cuentan mis esbirros humanos, os empieza a costar eso de dormir por las noches. El aire acondicionado parece una buena solución; sin embargo, dado sus consecuencias sobre la salud como en el medio ambiente (por no mencionar la factura eléctrica), no lo recomiendo para hogares o, al menos, durante la noche. Antes de que me mandes a freír pinzas, te voy a dar 5 grandes consejos para mantener tu casa fresca en verano y dormir como un lirón.

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1. Usa el ventilador correctamente

Bravo Manu, te has ganado el Nobel de Ingeniería estarás pensando. Viendo a quiénes se los dan últimamente algunos, tendría hasta sentido. Pero este primer consejo tiene sus motivos. Sé de personas que se creen que por tener encendido el ventilador mientras no están en casa va bajar la temperatura. ¡Y esto es un grave error!

El ventilador, por sí solo, lo único que hace es mover el aire para generar una sensación de frescor. Sabiendo esto, es recomendable que:

  • Si es de pie, apunte hacia una ventana abierta. Según Apartment therapy, se consigue echar el aire caliente fuera de casa.
  • Los ventiladores de techo son más efectivos si se ponen en sentido antihorario. Foto de base: Rafesaes.
    Los ventiladores de techo son más efectivos si se ponen en sentido antihorario. Foto de base: Rafesaes.

    Si es de techo, ajústalo para que las aspas giren en sentido antihorario. Así conseguirás que suba el aire caliente y, a no ser que seas Michael Jordan, sentirás la diferencia.

  • Aproveches las corrientes. Por ejemplo, ponlo en la esquina contraria a una ventana abierta. Si entra un poco de aire relativamente fresco, lograrás que se forme una buena corriente. Si el aire que entra es cálido, mejor ciérrala y pon otro ventilador en su lugar. ¡Cuantos más ventiladores, más fresquito! Otro truco es poner un ventilador apuntando hacia el interior de la habitación en el lado contrario de la puerta y otro apuntando hacia fuera de la puerta. ¡Adiós aire cálido!
  • Con hielo, todo queda más fresquito. Poniendo hielo delante del ventilador lograrás que el aire circule más fresco y aumente la humedad. Como puedes ver en eHow, hay muchas maneras de hacerlo. La más sencilla es poner las cubiteras llenas frente a la salida del aire. Otro método más complejo pero más duradero (y de producción propia) consistiría en:
    1. Mete 1,20 l de agua en una botella de 1,5 l.
    2. Introduce la botella de plástico en el congelador.
    3. Cuando el agua esté completamente congelada, pon la botella abierta frente al ventilador.
    4. Si quieres una mayor sensación de humedad, raja la botella con un cuchillo y pon el bloque de hielo en un cuenco en el que entre el agua líquida.

2. Ventila bien por las noches

Si donde vives el clima es muy cálido, es mejor mantener las persianas bajadas durante el día.
Si donde vives el clima es muy cálido, es mejor mantener las persianas bajadas durante el día.

Supongo que este te lo sabías, pero lo pongo igualmente. Si bajas las persianas y cierras las ventanas durante las horas de más calor, evitarás que el calor entre en tu hogar y se convierta en una bonita casa-invernadero. Si, además, ventilas bien por las noches (aprovechando las corrientes), puedes mantener tu hogar fresco sin usar el aire acondicionado.

Debes tener en cuenta que, por diferentes efectos físicos, si haces que el aire salga por un hueco mayor que por el que entra, lograrás que aumente su velocidad. Puedes probar a abrir más o dejar cerradas determinadas ventanas hasta dar con la fórmula más refrescante. Eso sí, ¡no te olvides de calzar las puertas!

3. Enfría tu cuerpo

En el Huffington Post lo dicen claramente. Si tus ancestros sobrevivieron al calor sin aire acondicionado, tú también puedes. Y recomiendan que te centres en enfriar tu cuerpo. ¿Cómo? Este cangrejo te propone:

  1. El agua fría. Ve a la piscina y disfruta unas cuantas horas de frescor. ¡El efecto es duradero!
  2. Enfría las zonas de mayor pulsación. Dicen que poner las muñecas durante 10 segundos bajo un chorro de agua fría refresca todo el cuerpo.
  3. ¿Te está llamando? ¡Ve ya a por tu vaso de agua!
    ¿Te está llamando? ¡Ve ya a por tu vaso de agua!

    Hidrátate bien. No hay nada más importante para el verano que el beber agua. Y, si es fresquita, ¡te refrescará por dentro! Pero, ojo, ¡FRESQUITA! Tomarla muy fría puede producir el efecto contrario al poco rato, ya que provocas que el cuerpo intente compensar esa fuerte variación de temperatura. Además, si el cambio es muy busco (por ejemplo, tomar agua casi congelada justo después de hacer deporte), puede causar muchos problemas. ¡Evita el alcohol!

  4. Date una ducha TEMPLADA. Las duchas frían no sirven para combatir el calor. Por lo visto, en un primer instante se nota el frescor pero al provocarse un desequilibrio puntual, el cuerpo trata de compensarlo y se acaba teniendo una sensación de calor. Por otro lado, en este artículo, Francisco R. Villatoro analiza las investigaciones científicas realizadas sobre este tema. Y concluye que lo más eficaz es una ducha templada, a temperatura corporal.

4. Haz estos trucos para dormir sin aire acondicionado

En la web Greatist dan algunos consejos para sobrevivir a las cálidas noches de verano. Bueno, lo de sobrevivir es exagerado. Lo dejaré en dormir bien. Para que no te calientes el cerebro con el inglés (ya lo he hecho yo y casi hiervo el agua de mi río), te cuento los que más me gustan:

  1. Usa sábanas de algodón. Son frescas y favorecen el intercambio de aire.
  2. ¡Mételas a la nevera! Si antes de dormir las metes unos minutos a la nevera, conseguirás frescor al meterte en la cama. Poco duradero, pero frescor.
  3. Una bolsa de agua congelada. Este frescor lo puedes ampliar si usas una bolsa de agua congelada. Hablo de las tradicionales de agua caliente que se usan para calentar en invierno. Si la metes al congelador unas horas casi (no completamente) llena de agua, el frescor puede durar horas.
  4. ¡Haz el egipcio! Por lo visto, una manera con la que los egipcios controlaban el calor nocturno, era envolverse en sábanas o toallas humedecidas. Para ello, puedes sumergirlas en agua fresca y sacudirlas bien o incluso centrifugarlas en la lavadora.
  5. Usa poca ropa. En verano, nada mejor que dormir con un pijama de algodón o incluso una camiseta y ropa interior. Lo de dormir como tu madre te trajo al mundo lo dejo en tus manos; hay quien dice que es muy bueno y quien dice que es muy malo.
  6. Qué corra el aire. Quizás te guste dormir con tu pareja, pero el calor corporal y el sudor en verano puede convertir la cama en una sauna. ¡Mejor dejar espacio!

5. Usa los electrodomésticos y la luz sólo cuando lo necesites

¿Sabes la cantidad de calor que emiten las bombillas y determinados aparatos electrónicos? Para que prescindir del aire acondicionado sea más llevadero (y ahorres dinero, de paso), te recomiendo que apagues y desenchufes todo aparato o foco de calor que no uses. ¡En especial el ordenador! No te imaginas el calor que dan.

Otras fuentes: Nantional Renewable Energy Laboratory, Mother Earth living. y Lifehacker.

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