La falta de agua o su contaminación es un problema que afecta gravemente a Bangladesh. Imagen: Balaram Mahalder

Casos reales en los que la contaminación mata

Las actividades que lleva a cabo el ser humano no sólo afectan a la salud ambiental. El Homo sapiens también sufre sus efectos. Por eso, hoy he decidido hablarte de algunos casos en los que la contaminación -en su mayoría por metales pesados- ha acabado con vidas, casi todas sin relación alguna con el origen del contaminante.

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Enfermedad de de Minamata

Su nombre se debe a la ciudad japonesa en la que esta enfermedad se llevó la vida de más de un centenar de personas y se diagnosticaron otros 400 casos entre los años 1953 y 1965. Años después, en 2001, se diagnosticaron un total de 2.955. De ellos, 2.265 vivían o habían vivido en las cercanías al mar de Yatsushiro, el cual baña las costas de Minamata.

El mercurio, líquido a temperatura ambiente, es un metal muy contaminante, en especial en sus formas metiladas, que además provoca graves daños a la salud. Imagen: Materialscientist
El mercurio, líquido a temperatura ambiente, es un metal muy contaminante, en especial en sus formas metiladas, que además provoca graves daños a la salud. Imagen: Materialscientist

Esta enfermedad se trata de un envenenamiento por mercurio. Para ser más específico, por un compuesto denominado metilmercurio. Este químico provenía de los vertidos que la empresa petroquímica Chisso había estado echando al mar sin control alguno. El mercurio fue a parar a los organismos vivos del mar de Yatsushiro que posteriormente fueron consumidos por seres humanos.

La enfermedad de Minamata provoca alteraciones en el sistema nervioso (desde parálisis de manos y pies), sordera o ceguera, hasta la muerte del enfermo. Pero lo peor no fueron los casos detectado en su momento, sino los miles de cachorros humanos que nacieron enfermos de madres que no presentaban síntomas.

Contaminación por arsénico en Bangldesh

En los años 70 del pasado siglo se produjo, según muchos, el mayor envenenamiento masivo de la historia.

UNICEF y el Banco Mundial llevaron a cabo obras de canalización y perforación de pozos buscando mejorar la calidad del agua que se consumía y se usaba para la agricultura en Bangladesh y Bengala occidental (India).

Pero la falta de un previo análisis geológico hizo que al realizar las obras necesarias se movilizara el arsénico que contenía el suelo de manera natural (aunque no se descarta que una parte pueda proceder del uso de plaguicidas) pasando directamente al agua. Lo peor de todo es que la contaminación del agua no se descubrió hasta muchos años después ya que, en su momento, no se realizaron ningún tipo de análisis de la calidad de las aguas (vamos, que podían llevar arsénico, patógenos y vete tú a saber qué).

La falta de agua o su contaminación es un problema que afecta gravemente a Bangladesh. Imagen: Balaram Mahalder
La falta de agua o su contaminación es un problema que afecta gravemente a Bangladesh. Imagen: Balaram Mahalder

La peor parte de la contaminación por arsénico es que los efectos del envenenamiento no salen a la luz hasta años más tarde, en forma de cáncer. De momento, tan sólo en Bangladesh unas 40.000 personas sufren arsenicosis, enfermedad que provoca lesiones cutáneas, la hinchazón y pérdida de sensibilidad en los brazos y las piernas y cáncer renal, de pulmón y vejiga, entre otros. Actualmente se estima que 1 de cada 5 muertes en Bangladesh están directamente relacionadas con la contaminación del agua por arsénico.

Las artes y el saturnismo

Es posible que el mal carácter de este genio de la música fuese causado por el saturnismo o simplemente por los dolores que le causaba la enfermedad ¿quien sabe? Imagen: Joseph Karl Stieler de la Beethoven-Haus en Bonn
Es posible que el mal carácter de este genio de la música fuese causado por el saturnismo o simplemente por los dolores que le causaba la enfermedad ¿quien sabe? Imagen: Joseph Karl Stieler de la Beethoven-Haus en Bonn

El envenenamiento por plomo, principalmente en el agua, no es nada nuevo. El uso de este metal en munición, cañerías, esmaltes, pinturas y diversos utensilios desde la antigüedad (los romanos lo utilizaban para sus sistemas de canalización) ha provocado innumerables muertes por saturnismo, también llamado plumbosis o plombemia.

Muchas de estas muertes han pasado desapercibidas pero otras, relacionadas principalmente con la pintura, han sido algo más sonadas. Por ejemplo, se cree que Goya y Caravaggio la sufrieron a causa del plomo que contenían sus pinturas (el plomo se utilizaba en el color blanco).

Pero la música también sufrió a causa del saturnismo. Diversos análisis de los restos del gran compositor Beethoven han encontrado importantes cantidades de plomo en su pelo y huesos. Esto implica que su exposición al metal fue constante y prolongada. Hay diversas teorías en lo que a esto respecta: es posible que los vasos que utilizaba el compositor estuviesen hechos con plomo, pero hay otra más probable que asegura que bebía agua procedente de un arroyo que se consideraba curativo, pero que en realidad estaba contaminado con plomo (chiste malo: curaba para toda la eternidad).

Beethoven sufrió bastante y durante mucho tiempo. Y todas sus dolencias estaban directamente relacionadas con el saturnismo que provoca problemas digestivos, dolor abdominal crónico, cirrosis, problemas renales, pancreatitis, problemas neurológicos y de conducta, anemia. Si te parece poco, la lista de padecimientos del músico seguía y seguía.

Contaminación por cianuro en Tanzania

El cianuro es una sustancia que se encuentra de manera natural en suelos e incluso alimentos (el sabor amargo de las almendras se debe a la pequeña cantidad de cianuro que tienen). Al igual que el arsénico, ha sido un veneno muy utilizado para asesinatos e incluso suicidios. Pero su uso en la minería del oro para su extracción es el que mayores problemas ambientales y humanos conlleva.

La minería es la que mayor número de muertes por contaminación acarrea, como el caso de Tanzania. Imagen: Allan Lissner
La minería es la que mayor número de muertes por contaminación acarrea, como el caso de Tanzania. Imagen: Allan Lissner

Son numerosos los casos de contaminación a causa de vertidos procedentes de esta actividad, pero uno de los más recientes y que conllevó la muerte de 20 personas ocurrió en 2009 en Tanzania.

La rotura de una balsa minera propiedad de Barrick Gold causó un importante vertido que llegó al río Thigithe contaminando y envenenando todo a su paso.

El cianuro inhibe la actividad enzimática. Al no funcionar las enzimas correctamente, las células no pueden hacer el proceso de respiración porque no asimilan el oxígeno, lo que provoca que el organismo acabe sufriendo una parada cardio-respiratoria. Cangrejilmente no parece una buena forma de morir, aunque ninguna de las que te estoy hablando hoy me parece la mejor.

Enfermedad de Itai-Itai

Volvemos a Japón (a los pobres nipones les pasa de todo, que se lo digan al Chino cudeiro). Esta enfermedad se documentó por primera vez en 1912 en la prefectura de Toyama y es causa del envenenamiento por cadmio (la contaminación por metales pesados, como estas comprobando, ¡es de las más pesadas!).

El nombre de la enfermedad viene de los gritos de dolor de los enfermos (itai viene a ser un ¡ay! español). Provoca fragilidad y malformación en los huesos con dolores extremos, también enfisema pulmonar, anemia y problemas renales. No sigo, por si eres un poco aprehensivo.

Este envenenamiento masivo se dio, principalmente, entre  campesinos dedicados al arroz en la cuenca del río Jinzu. El área de Toyama era famosa por su minería, principalmente en oro y plata. Años de vertidos y de bioacumulación (sí, los pequeños contaminantes pueden ser horribles con el paso del tiempo) llevaron a convertir los campos de arroz en campos de muerte y dolor.

Contaminación biológica

La contaminación biológica está muy presente en los países del tercer mundo. Organismos patógenos pueblan sus recursos hídricos provocando procesos diarreicos, disentería y otra multitud de enfermedades que en el primer mundo no se dan tanto por la salubridad de las aguas como la buena salud de los habitantes.

De las muertes a causa de aguas contaminadas en países subdesarrollados no se habla mucho en los medios; pero es más posible que hayas oído hablar de casos de contaminación alimentaria como el que se dio en 2011 en Alemania. Si, la famosa Crisis del pepino español, que al final ni siquiera español ni mató españoles (los alemanes, a veces, son un poco boca-chancla. Lo sé por mi primo Günther…).

La E. coli puede llegar a los alimentos si se utilizadan aguas fecales sin tratar correctamente para el riego. Imagen: geralt
La E. coli puede llegar a los alimentos si se utilizan aguas fecales sin tratar correctamente para el riego. Imagen: geralt

La contaminación de pepinos con E. coli provocó la muerte de, al menos, 32 personas y el origen de la contaminación no acabó de quedar claro (lo que sí quedó claro fue el hundimiento del mercado hortofrutícola español ese año).

Los diferentes tipos de esta bacteria se encuentran de manera natural en el suelo, plantas, heces e incluso en el intestino humano. La Escherichia coli enterohemorrágica, la causante de la crisis, desprende toxinas que eliminan las células de la pared intestinal y de los vasos sanguíneos; tanto del intestino como de los riñones y el cerebro. La muerte suele ocurrir a causa de las hemorragias.

Como has podido comprobar, las muertes que causa la contaminación no son para nada agradables. Aún así los humanos seguís sin poner medios para evitar muchas de ellas. Y sin prestar atención a la contaminación a la que os podéis estar sometiendo en el presente sin daros cuenta (¿no te has parado a pensar que aún se desconocen las consecuencias reales de los alimentos procesados?).

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