El verano trae consigo más tipos de frutas. Imagen: cafetin

Frutas y su diversidad en España

Ha llegado el verano y con él una cantidad de frutas diferentes que le dejan a uno patidifuso, aún siendo un cangrejo. Pero, ¿sabías que la variedad de frutas se ha ido reduciendo? ¿Que algunas se están dejando de usar dando paso a variedades genéticamente modificadas (prohibidas en la Unión Europea) o supuestamente más rentables? Desde el punto de vista del consumidor, puede parecer que en la actualidad hay más variedad porque conseguimos probar frutas procedentes de otros países que tiempo atrás eran difíciles de conseguir, pero eso no significa que haya más diversidad, sino que son más accesibles.

PUBLICIDAD
El verano trae consigo más tipos de frutas. Imagen: cafetin
El verano trae consigo más tipos de frutas.
Imagen: cafetin

Biodiversidad y agricultura

Si pensabas que la conservación de la biodiversidad sólo era aplicable a la vida salvaje estabas muy equivocado. La agricultura tradicional ha supuesto un aumento de la diversidad genética que ahora mismo se está viendo afectada gravemente a causa de los monocultivos y del uso de las mismas variedades a lo largo y ancho de todo el mundo (la globalización, demostración de que los humanos sois unos sosos a los que no les gusta la variedad).

Cuando vas al mercado a comprar fruta ¿qué te encuentras? Seguramente 3 o 4 tipos de manzanas que se dan igualmente en Aragón que en Argentina o Brasil, kiwis que inocentemente esperas que vengan de Nueva Zelanda pero resultan ser gallegos, o dos simples tipos de naranjas que desearías fueran de Valencia…

Increíble pero cierto, los kiwis han llegado a Galicia. Imagen: Lmbuga
Increíble pero cierto: los kiwis han llegado a Galicia.
Imagen: Lmbuga

A mí me parece genial que podáis disfrutar de sabores de la punta opuesta del mundo; el problema viene cuando se apartan las variedades de frutas que se daban de maravilla en el Bierzo o en la ribera del Miño, con un sabor único, para acabar comiendo todos lo mismo, con un sabor unificado procedente posiblemente de piezas mutadas en laboratorios.

Frutas: tradición vs producción

En España somos afortunados: nuestro país tiene una gran variedad climática y los suelos además son totalmente diferentes. Es por eso que cada árbol frutal se da mejor en un sitio que en otro, o que simplemente el suelo y el agua de una zona puede darle un sabor especial a las frutas.

La Reineta Blanca es una de las variedades cultivadas en el Bierzo con DO, aunque se dan también en otras partes como en Ávila que es de dónde procede este árbol. Imagen: Isabel
La Reineta Blanca es una de las variedades tradicionales cultivadas en el Bierzo con DO, aunque se dan también en otras partes como en Ávila que es de donde procede este árbol.
Imagen: Isabel

Aún así, los humanos os habéis emperrado en poner los mismos cultivos en todas partes. Sois muy peculiares: os gustan las cosas “bonitas” y uniformes, incluso cuando se trata de comida. Esa es una de las múltiples razones por las que algunas variedades están desapareciendo, junto con la comodidad de no pensar en qué plantar aquí o allá y que es más fácil conseguir determinados plantones y semillas.

Melocotones

Habéis reducido estas frutas a las variedades Rome Star y Tardibelle (las dos más cultivadas) cuando en la Península se han dado más de 18 variedades distintas, entre ellas la Escarolita, Gavatx Santiago o Benvingut (¡una fruta que se llama bienvenida no puede estar mala!).

Nectarinas

La mayor parte de la producción de melocotones calvos es de las variedades Big Top, pp100 (ni siquiera tienen imaginación para ponerle los nombres) y Venus de Agosto.

Paraguayos

La variedad de estos melocotones apachurrados ha quedado reducida al Ufo4 (la paraguaya marciana) y la Sweetcap.

Cerezas y guindas

Frente a las más de 10 variedades cultivadas tradicionalmente, como la Selrana o la Aguardiente, ahora las más comercializadas son: Santina, Satín, Sweetheart (suena deliciosa, la verdad) y Frisco.

Incluso a un cangrejo como yo le entran ganas de hincarle la pinza a unas cerezas del Jerte. Imagen: Hispalois
Incluso a un cangrejo como yo le entran ganas de hincarle la pinza a unas cerezas del Jerte. Aunque no esté seguro de qué variedad son…
Imagen: Hispalois

Albaricoques

Las variedades Kioto y Silred han sustituido en la mayor parte de las explotaciones a variedades tradicionales y más antiguas como Búlida, Canino, Moniquí o Pisana; cada una de ellas con características y sabores diferentes.

Manzanas

Aproximadamente el 84% de la producción española es de las variedades Golden, Red Delicious y Gala; seguidas de Fuji y Pink Lady. Estas variedades le han ganado terreno a manzanas más tradicionales como la Annurca (muy apreciada por los romanos), Camuesa, de Relleno, Reinetas y otras 30 variedades o más.

Naranjas

La Navelina, Navel Lane Late y Salustiana (lo sé, suena a nombre de señora mayor de pueblo) se han impuesto en la mesas españolas dejando de lado a las variedades sanguinas y otras muchas.

Peras

En torno al 60% de la producción en nuestro país es de Conference y Blanquilla, dejando apartadas de los campos a variedades antiguas y tradicionales como Castels, pera de Puigcerdà o la piel de Galàpet.

¡Vaya par de peras! ¿O no son magnificas estas peras de Puigcerdà? Imagen: Buenosalimentosdeespana
¡Vaya par de peras! ¿O no son magnificas estas peras de Puigcerdà?
Imagen: Buenosalimentosdeespana

Pero no está todo perdido: la agricultura ecológica y algunos proyectos como el de recuperación del CITA en Aragón están siendo de gran ayuda para mantener esta diversidad utilizando y recuperando variedades tradicionales.

Así que ya sabéis, disfrutad de las frutas de la tierra que son muchas y variadas. Te Lo Dice Manu.

PUBLICIDAD

Deja un comentario