Pueblos y ciudades costeras se llenan de humanos en verano. Imagen: Julio Latorre

Por qué el veraneo genera problemas medioambientales

Calorcito, chiringuitos, playita, la sierra y el pueblo. Creo que en estas 5 palabras resumo el concepto de veraneo que tanto conocéis los humanos. Como cangrejo empático entiendo que queráis huir de las altas temperaturas y de la rutina. Pero lo que no entiendo es cómo sois tan poco conscientes del impacto medioambiental que genera el veranear de forma desmedida. ¡Hasta el maldito Charlie The Mudbug lo sabe!

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La invasión de los veraneantes

Verano y vacaciones son dos cosas que muchas localidades esperan como agua de mayo, para hacer su agosto. El aumento de la población en sitios turísticos, principalmente en la costa, suele implicar un empujón a la economía y una disminución del paro, aunque sea de manera temporal.

Pueblos y ciudades costeras se llenan de humanos amantes del veraneo. Imagen: Julio Latorre
Los pueblos y las ciudades costeras se llenan de humanos amantes del veraneo. Imagen: Julio Latorre

Si bien para la economía son buenas noticias, estas fluctuaciones poblacionales tienen sus inconvenientes.

Veamos. Que una población como Denia, Alicante, pase de los 42.900 habitantes a los 200.800 en verano (según datos de 2013) crea diversos problemas más allá de los medioambientales que más abajo te explico. La mala planificación y la usura suelen causar insensateces como la deficiencia en la atención sanitaria por falta de personal o problemas en la recogida de basuras.

Pero este no se trata de un problema únicamente de las costas. Localidades del interior como Castilnuevo en Guadalajara cuenta con 8 habitantes censados; en cambio en verano la cosa cambia llegando a los 500 (datos del 2013) lo que implica problemas, posiblemente mayores, que los de Denia.

El entorno se resiente con el veraneo

Donde comen 2, comen 3. Pero donde comen 8, no comen 500. A la naturaleza le pasa lo mismo, que no tiene la misma capacidad de soportar 8 Homo sapiens que a 500. Esto genera una presión ambiental, con unos efectos de los que el entorno muchas veces no puede recuperarse.

Más basura

Más humanos implica más basura. Pero no sólo la que se deja tirada en playas, calles, etc. porque sois unos guarros. También cuenta la que se tira a los contenedores.

Si una población no se encuentra bien preparada para la llegada de veraneantes y su basura, puede ser catastrófico. Los equipos de limpieza y recogida pueden no dar a basto. Y lo que es peor, los vertederos y las instalaciones de reciclaje pueden colapsar ya que están dimensionadas para el número de habitantes promedio que hay durante el año.

La basura sin recoger no sólo genera mala imagen, malos olores y atrae otros veraneantes indeseados (cucarachas, roedores, moscas, etc). Además, puede provocar la contaminación de suelos y aguas. El caso de los vertederos es otro problema grave, ya que si en su diseño no se ha tenido en cuenta el aumento estacional de población es posible que su vida útil acabe antes de lo previsto, haciendo necesaria la ampliación o construcción de uno nuevo.

No hay suficiente agua

Los problemas de España con sus recursos hídricos son más que conocidos. Si a un pueblo o ciudad le puede costar abastecer a la población habitual de agua, ¿qué ocurre cuando por el veraneo, la población se triplica, hay que abastecer hoteles, campos de golf y mantener la agricultura de la zona? Pues que, obviamente, te quedas sin agua.

El impacto sobre corrientes superficiales y acuíferos es importante. De hecho, hay acuíferos a los que tantos años de sobrexplotación veraniega les está pasando factura. Tanto que son incapaces de recuperar sus niveles naturales durante el resto del año. Esto puede hacer que aparezcan grandes concentraciones de metales como arsénico en el agua, que las rocas que antes contenían agua se compacten e impidan su circulación e incluso que el acuífero colapse quedando inútil.

La disminución del caudal del río y la bajada del nivel freático son otros de los problemas de generados por el aumento de la población de una región. Y si un río no lleva agua, los ecosistemas y seres vivos que dependen de ella están perdidos. Tiemblo ante la idea de que mi casa desaparezca por culpa de los veraneantes :S

Depuradoras a tope

Las poblaciones costeras no son las únicas en las que la población aumenta en verano. Pueblos de toda España ven el número de habitantes multiplicarse durante las fiestas y vacaciones de verano. Imagen: Julián de la Lastra - Diario de Ávila
Las poblaciones costeras no son las únicas en las que la población aumenta en verano. Pueblos de toda España ven el número de habitantes multiplicarse durante las fiestas y vacaciones de verano. Imagen: Julián de la Lastra – Diario de Ávila

¿Y qué pasa a la hora de devolver el agua que se ha utilizado al medio? A las estaciones de tratamiento de aguas le ocurre lo mismo que a los basureros y las instalaciones de reciclaje y tratamiento de residuos. Una depuradora dimensionada para la población habitual de la población queda saturada cuando el caudal entrante se duplica o triplica.

Esta es la razón por la que muchas poblaciones acaban vertiendo al medio aguas sin depurar con todo lo que ello implica.

Te recomiendo leer por qué es importante depurar las aguas residuales y cómo se hace

Contaminación atmosférica

Todo el trafico que antes se concentraba en grandes ciudades ahora se reparte por los pueblos. Esto implica que las emisiones también lo hacen. Por si algún urbanita echa de menos respirar porquería en su lugar de veraneo.

Pero las emisiones del transporte no son las únicas. Aumenta el consumo de aire acondicionado y otros aparatos eléctricos, gas naturas e incluso butano (en muchos lugares se sigue utilizando en calderas y cocinas).

Ocio a veces molesto

Las actividades de ocio también tienen sus impactos. Desde la producción de ruidos molestos del ocio nocturno (los humanos sois muy ruidosos cuándo salís por la noche) hasta las molestias que podéis provocar a la flora y la fauna de la zona.

¿Sin solución?

No te asustes, no te voy a decir que la solución es que no te vayas de vacaciones (aunque ciertamente es una solución). Hay muchas cosas que se pueden hacer para evitar esto.

Desde los ayuntamientos y administraciones muchos de los problemas que vienen con el aumento de la población en verano se pueden solucionar con inversión económica, en algunos casos puntual. La contratación de personal en los meses de verano, no sólo ayuda al medio ambiente, también a la economía.

Más difícil de solucionar es la falta de medios o la deficiencias en las instalaciones. Se pueden hacer plantas de tratamiento de residuos, de agua, etc. que soporten las fluctuaciones de población. Pero, ¿quién lo paga? Los impuestos de los habitantes censados no pueden soportar la construcción y mantenimiento de las infraestructuras necesarias para soportar, únicamente en los meses de verano, el doble o triple de población. A pesar de ello, es la única solución posible para el problema.

A nivel individual, este cangrejo te aconseja varias cosas:

  • Procura elegir destinos de vacaciones no masificados.
  • Intenta irte de vacaciones en otras fechas, siempre que sea posible.
  • Evita el transporte privado.
  • Se limpio, no tires basura e intenta generar la mínima posible.
  • Ahorra agua.
  • Se respetuoso con los habitantes de tu lugar de vacaciones. Tanto con los humanos como con todos los demás.

El turismo de vacaciones se ha convertido en un pilar para la economía, pero eso no quiere decir que por iros de veraneo os tenéis que cargar el planeta.

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