En los 90 muchos galápagos de Florida acabaron en estanques de parque públicos. otros, con un poco más de suerte fueron a sociedades protectoras como los de este estanque de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga. Imagen: Daniel Capilla

Tortuga de Florida: de pequeña mascota a gran invasor

Leonardo, Raphael, Donatello y Michelangelo no eran conscientes de la que estaban a punto de liar. No se fue realmente si por la influencia del mítico cómic o por otros motivos humanos, en los años 80 se puso de moda tener tortugas como mascota. Moda que llegó a España en los 90, con la hegemonía del galápago o la tortuga de Florida.

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Así visto, una tortuga de Florida puede parecer inofensiva; pero no te dejes engañar por las apariencias. Imagen: Ferran Pestaña
Así vista, una tortuga de Florida puede parecer inofensiva; pero no te dejes engañar por las apariencias. Imagen: Ferran Pestaña

Por lo que me cuentan mis esbirros, casi todas las casas han tenido una de estas pequeñas tortuguita como mascota para los cachorros humanos ya que eran baratas, fáciles de cuidar y pequeñas. Pero la realidad es que muchos hogares desconocían que este bicho no era de tamaño reducido toda la vida (ya ves, los seres vivos tenemos la manía de crecer hasta que somos adultos). Y así empezó la gran invasión.

Un amigo de Charlie the Mudbug

Este galápago es una de las tres subespecies de Trachemys scripta. Este, el Trachemys scripta elegans, procede del sur de Estados Unidos y el norte de México y se caracteriza por poseer unas manchas o líneas rojas a ambos lados de la cabeza. Rojo y americano ¿a quién te recuerda? Si, la amistad entre el galápago de Florida y Charlie the Mudbug y sus secuaces ha quedado patente. En especial por el hecho de que esos malditos cangrejos invasores depredan a los galápagos nacionales pero no a su coleguita.

Pero se diferencia de Charlie en su forma de entrar en la Península. Mientras que el cangrejo americano fue introducido a posta para repoblar los ríos con cangrejos (la maldición del Gran Cangrejo caiga sobre el iluminado al que se le ocurrió la idea), la tortuga de Florida pasó de ser una querida mascota en su pequeño acuario a un gran estorbo, también en su pequeño acuario. Y es que estos animales pueden crecer mucho, como se ve en el vídeo:

Cuando los niños se cansaban de su mascota (más bien sosa) o crecía demasiado, esta salía de casa e iba a parar al charco, río o pantano más cercano. Y no por mano de los niños, sino de los adultos irresponsables supuestamente responsables del niño y de la tortuga.

Muchos de los humanos que hacían, y aún hacen, estas sueltas desconocían los problemas que estaban generando, pensando simplemente que le hacían un bien al animal. A otros simplemente no les importaba lo que pasase después con él. Y de esta forma tan sencilla, y a la vez estúpida, es como una especie pasa de ser una adorable mascota a un problema a nivel mundial.

Parándole los pies a la tortuga de Florida

En 1997 la Unión Europea paró la importación de estos galápagos, pero ya era demasiado tarde. En la actualidad esta subespecie está incluida en la lista de la UICN de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del Mundo y en nuestro país está prohibida la compra, venta y tenencia de estas tortugas. eso sí, si eres de los pocos que conserva su galápago desde que eras niño, antes de la aprobación de la ley (como te conté en Conciencia Eco fue en 2007), no tienes que deshacerte de él, no te asustes.

En los 90 muchos galápagos de Florida acabaron en estanques de parque públicos. otros, con un poco más de suerte fueron a sociedades protectoras como los de este estanque de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga. Imagen: Daniel Capilla
En los 90 muchos galápagos de Florida fueron abandonados en estanques de parques públicos. Otros, con un poco más de suerte acabaron en sociedades protectoras como los de este estanque de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga. Imagen: Daniel Capilla

En el año 2010 la tortuga de Florida se encontraba repartido por 32 provincias españolas, pudiendo diferenciarse dos tipos de poblaciones:

  • Urbanas o cerradas. Charcas, lagos y cursos fluviales principalmente artificiales y generalmente aislados como los del jardín tropical de la estación de Atocha en Madrid.
  • Asilvestradas o abiertas. En este caso los galápagos fueron soltados a la naturaleza, donde están causando estragos como en en la Laguna de El Acebuche del Parque Nacional de Doñana o Marjal de la Safor en la Comunidad Valenciana.

Daños

Obviamente, como cualquier especie exótica invasora, el galápago de Florida trae consigo una serie de daños ambientales, lo que hace necesaria su eliminación de el medio en el que ha sido introducido. Algunos de ellos son:

  • Altera los ecosistemas acuáticos. Se trata de un depredador bastante voraz que se alimenta tanto de plantas como de pequeños animales, desde larvas e insectos hasta alevines. ¡¿ES QUÉ NADIE VA A PENSAR EN LOS NIÑOS?!
  • Competencia con las especies autóctonas. Debido a su voracidad y mayor tamaño, desplaza a los galápagos europeos y a los leprosos (estos pobres ya tenían suficiente problema con el nombre como para que encima vengan a echarlos de sus casas y comerse su comida).
  • Son portadores de enfermedades que afectan a otros galápagos y a otras especies de los ecosistemas.
  • También son vectores de la bacteria Salmonella, lo que genera un riesgo para la salud del Homo sapiens.

¿Cómo se elimina a la especie de los ecosistemas afectados?

Lo primero de todo es evitar que lleguen a los ecosistemas, y esto sólo se hace concienciando a la población de no hacerse con una de estas tortugas. En caso de tener una de estas mascotas y que no puedas hacerte cargo de ella existen asociaciones a las que puedes llevarla, aunque lo más recomendable es que te hagas cargo de ella. Tú la adquiriste, luego es tu responsabilidad.

Pero cuando estos galápagos yanquis ya han llegado a los ecosistemas solo queda sacarlos de ahí de las siguientes maneras:

  • Captura manual.
  • Captura con el uso de trampas, nasas, redes o vallados.
  • Localización de lugares de cría y puesta para retirar los huevos.

Una vez capturados el siguiente paso sería sacarles un billete de vuelta a los Estados Unidos, y si en el lote se incluye a ese maldito de Charlie the Mudbug y sus secuaces todos seríamos mucho más felices.

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