A pesar de que se lo digan de todas las maneras posibles muchos humanos siguen pensando el el inodoro como un cubo de basura. Imagen: Daniel Lobo

¿Qué pasa cuando tiras residuos por el retrete?

El retrete no es una papelera ni un cubo de basura. ¿Cuántas veces habrás oído eso? Si bien seguro que a todos os suena, aún sigue habiendo montones de Homo sapiens que tiran cualquier cosa al inodoro. Un dichoso acto que genera problemas ambientales y cuesta dinero. ¿Por qué? Este cangrejo te lo explica a continuación.

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Cañerías abajo

Los retretes están diseñados para deshacerse un tipo determinado de residuos orgánicos de origen humano. O lo que es lo mismo: heces y orina, con el papel higiénico como excepción. Sin embargo, cañerías abajo viajan residuos de todo tipo a pesar de la famosa inteligencia humana.

No utilices el retrete para lo que no es. Imagen: Michal Jarmoluk
No utilices el retrete para lo que no es. Imagen: Michal Jarmoluk

Si sólo se tratase de residuos orgánicos biodegradables el problema sería, principalmente, un sobrecoste en los tratamientos de depuración de las aguas. Puesto que el consumo energético y los medios necesarios son mayores.

¿Sabes cómo se depuran las aguas residuales y por qué? ¡Te lo cuento aquí!

Los residuos sólidos pueden provocar atascos en las cañerías y en los canales de pretratamiento de una EDAR. Además, tirar residuos como plásticos o papeles al retrete impide su reciclado. Todo ello no sólo provoca un daño ambiental, sino también pérdidas económicas.

En el caso de los químicos, hacen del proceso de depuración del agua algo muy complicado y, en muchas ocasiones, imposible. Un ejemplo son los famosos microplásticos que ante la imposibilidad de eliminarlos del agua acaban en ríos, lagos y finalmente formando parte del caldo de plásticos marino. Caldo de plásticos ingerido por animales que luego el ser humano se come. De esta manera, no sólo se genera un impacto económico y ambiental; además, se provoca uno sobre la salud humana.

Hay peces que se han convertido en auténticos yonkis del plástico

Te preguntarás: ¿Manu por qué insistes tanto en la parte económica? Pues porque a los humanos os suele mover el bolsillo más que otra cosa. Y en este caso os debería doler y con razón, ya que en 2012 se estimó que entre un 10 y un 18% del coste público del tratamiento de aguas residuales se debe a la basura que tiráis los humanos por el retrete.

Cosas que tiráis por el retrete

A pesar de que se lo digan de todas las maneras posibles muchos humanos siguen pensando el el inodoro como un cubo de basura. Imagen: Daniel Lobo
A pesar de que se lo digan de todas las maneras posibles, muchos humanos siguen pensando el el inodoro como un cubo de basura. Imagen: Daniel Lobo

Cañerías abajo se han encontrado cosas de lo más diversas y variadas, incluyendo trozos de cadáveres (¿quién en su sano juicio se deshace de un cadáver por el retrete?). Pero hay una serie de cosas que nunca fallan. La Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamientos (AES) ha elaborado una lista con las cosas que se tiran con más frecuencia al retrete.

El Top Ten de la basura de inodoro

  1. Cigarros o colillas. Fumar no sólo es malo para la salud. Los químicos que contienen los cigarrillos contaminan las aguas. Por no hablar de que las colillas no son biodegradables.

  2. Lejía, amoniaco y ácido clorhídrico. Estos productos son extremadamente contaminantes y tóxicos para casi cualquier forma de vida.

  3. Pinturas y disolventes. Ocurre lo mismo que con los anteriores. Son muy tóxicos y, además, nada fáciles de eliminar del agua.

  4. Fármacos y cosméticos. Muy tóxicos y contaminantes. En bajos niveles pueden provocar a los organismos acuáticos problemas de crecimiento y desarrollo, problemas genéticos y disfunciones sexuales entre otros.

  5. Jabones y detergentes. La presencia de fosfatos favorece la eutrofización de las aguas.

  6. Pesticidas e insecticidas. Muy contaminantes y de difícil eliminación por sus altos contenidos en cloro, azufre y sulfato de cobre, entre otros.

  7. Antical y otras sales en el agua de consumo público. Su alta concentración en el agua provoca problemas en su depuración acabando en cursos fluviales y en el mar.

  8. Basura orgánica. Cosas como restos de comida sobrecarga las depuradoras y atasca las redes de alcantarillado.

  9. Aceites vegetales usados, grasas alimentarias y aceites usados de automoción. No sólo son muy contaminantes, además provocan atascos y obstrucciones en los colectores y sistemas de saneamiento.

  10. Toallitas “higiénicas”, compresas, tampones, pañales, algodones y similares así como preservativos. A pesar de no ser los más peligrosos para el medio ambiente, son los que se encuentran en mayor cantidad. Pueden provocar atascos y otros daños en los sistemas de saneamiento. También es posible que actúen como vectores de transmisión de patógenos a las aguas.

La educación ambiental como única solución

Está claro que por mucho que se repita la frase de El retrete no es una papelera, no se consigue su cometido. Algo falla. Cangrejilmente, pienso que de nuevo una correcta educación ambiental y concienciación es la única manera de acabar con este problema. Por eso, como animal acuático que sufre las consecuencias de vuestras acciones, haré lo que esté en mis pinzas para que esta situación mejore.

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