Disney copió la forma de hibernación de esta rana para mantenerse fresco para la eternidad. Imagen: Mark D. Scherz

¡Llegó la hora de la hibernación!

Las temperaturas invernales por fin han llegado a la Península, y yo estoy muy contento porque me han pillado en mi casa con la manta y el WIFI listo para aguantar hasta la primavera. Muchos animales, como yo, ya están metidos cómodamente en sus hogares con su recién iniciada hibernación (espero que no sea así para Charlie y que se le estén helando las pinzas).

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¿Quieres saber qué es la hibernación y cómo se lleva a cabo? Este cangrejo, experto en pasar los inviernos en casa, hoy te habla de ella.

No es igual para todos

Lo primero de todo es aclarar que hibernar no es lo mismo que invernar. Invernar es pasar el invierno en un lugar diferente a donde vives el resto del año y es característico de las especies que migran, principalmente aves. Como curiosidad te cuento que una especie de chotacabras americano (Charlie go home!) es el único ave del mundo que hiberna.

Como dicen por ahí: hibernar es vivir más lentamente. Imagen: naukas
Como dicen por ahí: hibernar es vivir más lentamente.
Imagen: naukas

Muchos dirán que hibernar es ceder a la pereza y hacer el vago, pero es mucho más que eso. La hibernación es una capacidad que hemos desarrollado los animales para poder adaptarnos y sobrevivir a las condiciones desfavorables del invierno. Es un proceso más complicado de lo que parece (los científicos siguen estudiándolo porque aún hay muchas cosas que se les escapan), y además no todos los animales lo hacemos de la misma manera. Lo común a todas las especies es que con la llegada del frío todo se ralentiza, en algunas e incluso casi se para; la respiración, ritmo cardíaco, sistema digestivo e incluso nervioso se quedan bajo mínimos, evitando así el gasto extra de energía que supone estar ‘despierto’.

Así eres, así es tu hibernación

En el caso de los insectos, no se trata de una hibernación como tal, sino que alguno de sus estadíos larvarios sucede durante el invierno: por ejemplo, las mariposas y polillas suelen estar en la fase pupa. Los peces, al igual que ocurre con las aves, no suelen hibernar, pero hay casos, si las condiciones lo hacen necesario, en los que inician un letargo semienterrados en el fango. Los crustáceos, como los de mi especie, solemos resguardarnos en cuevas o enterrarnos en los fondos de los cursos de agua entre el fango y la materia orgánica; además nuestras hembras suelen aprovechar para poner huevos y cuidarlos hasta la llegada de la primavera.

Los moluscos, caracoles de tierra principalmente, se encierran en sus conchas sellando el opérculo (la salida de la concha) con babas y sustancias que contienen carbonato cálcico para mantener unas condiciones aceptables para vivir dentro.

Disney copió la forma de hibernación de esta rana para mantenerse fresco para la eternidad. Imagen: Mark D. Scherz
Disney copió la forma de hibernación de esta rana para mantenerse fresco para la eternidad.
Imagen: Mark D. Scherz

Los anfibios y los reptiles suelen parar su actividad dejándola a mínimos y generalmente se encierran en una cavidad en el suelo o se entierran entre el fango de cursos fluviales o lagos. El caso más exagerado de este grupo es la rana de la madera, que es capaz de pasarse hasta 5 meses con el 65% del agua de su cuerpo congelada (sí, congelada), sin actividad cardíaca y revivir en primavera. El paradigma de la criogenización (como Walt Disney).

Dentro de los mamíferos, la hibernación tampoco es igual para todos. Los hay que duermen del tirón todo el invierno (son de esos a los que da igual que les caiga una bomba atómica al lado, que no se van a enterar) y otros que se despiertan para comer (como los humanos cuando atacáis el frigorífico por la noche) o dar una vuelta y estirar las patas. Lo típico de este grupo es que almacenen reservas tanto en su cuerpo en forma de grasa (se sentirán halagados si antes de que empiecen a hibernar les dices que parecen una bola) o bien en sus madrigueras o nidos en forma de alimento (las ardillas son especialistas en esto).

Llámame loco, pero creo que esta ardilla se ha excedido con su dieta pre-hibernación. Imagen: persbaglio
Llámame loco, pero creo que esta ardilla se ha excedido con su dieta pre-hibernación.
Imagen: persbaglio

¿Y tú? ¿Cómo pasas el invierno? ¿Eres de los que hibernas del tirón o de los que se despiertan de vez en cuando para llenar la barriga?

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