La posidonia, como otras plantas y algas marinas son necesarias para el mantenimiento de los ecosistemas. Imagen: Alberto Romeo

La posidonia: un mar de vida

Seguro que has ido a una playa del Mediterráneo y te la has encontrado toda llena de algas. Supongo que como humano que eres también las habrás encontrado desagradables, todas pringosas y pastosas. Pero, ¿qué pensarías si te digo que muchas veces lo que consideras algas no lo son, y que además esas plantas son un elemento necesario para conservar la biodiversidad del Mediterráneo?

PUBLICIDAD

Pues eso mismo: hoy te hablo de la Posidonia oceánica.

Echando raíces en el Mediterráneo

La posidonia, al igual que las plantas de tierra firme, tiene un sistema de raíces que ayuda a la fijación del suelo. Imagen: Alberto Romeo
La posidonia, al igual que las plantas de tierra firme, tiene un sistema de raíces que ayuda a la fijación del suelo.
Imagen: Alberto Romeo

La posidonia que, repito, no es un alga, es endémica del Mediterráneo y Mar Negro. Esta planta, que puede parecer una molestia cuando estás en la playa, es extremadamente importante para la conservación del Mare Nostrum por diversas razones:

  • Protege de la erosión. Al igual que ocurre con la plantas en tierra firme, fija el terreno evitando que las olas y las mareas erosionen el litoral.
  • Sirve de protección y alimento a diversos organismos.
  • Es un gran bioindicador de la calidad de las aguas costeras.
  • Es un importante sumidero de carbono. Tiene una gran capacidad para secuestrar e inmovilizar el CO2 atmosférico (lo sé, suena a banda de crimen organizado en toda regla).

La posidonia se extiende por amplias áreas formando una manta en los fondos marinos creando unas praderas que pueden extenderse desde la línea de costa hasta unos 45 metros de profundidad.

No, no es una aceituna al uso. Es una oliva de mar, el fruto de la posidonia. Imagen perteneciente: drosophila
No, no es una aceituna al uso. Es una oliva de mar, el fruto de la posidonia.
Imagen perteneciente: drosophila

Puede llegar a alcanzar los 30 años (que ya son años para un hierbajo marino) y tiene la capacidad de reproducirse tanto sexualmente -florece en otoño y da frutos en primavera- como asexualmente -por estolones y rizomas-. Además, posee propiedades antifúngicas y antibacterianas (ya sabes, un paseíto por la playa y fuera hongos de los pies).

Los humanos le dais diversos usos, entre ellos convertirse en pienso para aves, compost, fertilizante e incluso como material de construcción. Tal es así que en 2012 se puso en marcha un interesante Protecto Life para la reutilización de esta planta. Con el Life Reusing Posidonia se pretende aprovechar toda la materia orgánica que se descompone en las playas y utilizarla en los materiales de construcción para reducir su impacto. Actualmente el proyecto piloto se está aplicando a la construcción y promoción de vivienda social (todo ventajas. A veces los humanos me sorprendéis gratamente).

Menos praderas de posidonia

Aunque la UICN la tenga clasificada como de preocupación menor, se ha visto que la población de posidonia se encuentra en declive. Las praderas marinas han disminuido un 38% en los últimos 50 años y la densidad de las que quedan se ha visto reducida a la mitad en 20 años.

Este pobre pulpo esta viendo reducida el área donde encontrar alimento. Imagen: Albert Kok
Este pobre pulpo esta viendo reducida el área donde encontrar alimento.
Imagen: Albert Kok

Las causas, para no variar, son cosa de vuestra especie:

  • Uso de artes de pesca prohibida, especialmente arrastre.
  • Desarrollo costero. La construcción de puertos deportivos, malecones y poner playas donde no las había, entre otras cosas, causa un impacto en la población de posidonias muy significativo.
  • Eutrofización de las aguas. Es más difícil que se dé en aguas marinas que en continentales, entre otras cosas debido a la mayor masa de agua y la mayor capacidad de dispersión de los nutrientes, pero las zonas costeras donde se llevan a cabo vertidos se está produciendo eutrofización. Por ello, estas plantas no reciben la suficiente luz y no pueden desarrollarse.
  • La introducción del alga Caulerpa taxifolia, que está incluida entre “Las 100 especies exóticas más dañinas del mundo”. En la actualidad ocupa en torno a unas 3.000 hectáreas en el Mediterráneo, espacio ganado a la posidonia debido a que su capacidad de expansión y recolonización es más lenta que la del alga.

A pesar de no estar considerada una especie en peligro como tal, su conservación es vital para otras especies como la nacra (Pinna nobilis), un bivalvo parecido a un mejillón gigante endémico del Mediterráneo.

Se protege tanto a nivel europeo como nacional y autonómico con diversos Proyectos Life, como el que he comentado antes o el Posimed.

Las praderas de posidonia del Parque Natural de Ses Salines en Baleares están, además, consideradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Espero que las medidas funcionen y que conservemos las vastas praderas submarinas por mucho tiempo en el Mediterráneo.

PUBLICIDAD

4 comentarios en “La posidonia: un mar de vida

Deja un comentario