El maldito picudo rojo está destruyendo todas las palmeras del país. Imagen: Marco Petrotta

El picudo rojo causa estragos en los palmerales

Hacía ya algún tiempo que no os hablaba de especies invasoras (Charlie go home!), así que hoy he decidido contaros la historia de un maldito escarabajo que está destruyendo los palmerales de nuestro país, que es también el medio de vida de muchos humanos. Esta catástrofe en miniatura se llama picudo rojo y ha llegado a España causando terror.

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De palmera en palmera

El Rhynchophorus ferrugineus (vaya nombrecitos fáciles de pronunciar que ponen los científicos) es un escarabajo originario de Asia tropical, plaga de las palmeras de coco, que se ha extendido por Europa, África y América devorando las palmeras (sin importar su especie) que ha ido pillando a su paso.

El maldito picudo rojo está destruyendo todas las palmeras del país. Imagen: Marco Petrotta
El maldito picudo rojo está destruyendo todas las palmeras del país.
Imagen: Marco Petrotta

Esta plaga llegó a España en 1993 en palmeras infectadas procedentes del norte de África, donde llegó antes que a Europa. Almuñécar fue el lugar elegido por el picudo rojo para empezar a conquistar los palmerales nacionales. En 2005 este escarabajo rojo infernal llegó de árbol a árbol al palmeral de Elche, el mayor de Europa y declarado patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO.

Por desgracia, el avance del picudo rojo ha sido imparable: ha puesto en peligro a la palmera canaria (Phoenix canariensis) y al palmito autóctono (Chamaerops humilis). Además, el año pasado eliminó del mapa a 16 palmeras centenarias del parque de Málaga. En Badajoz ha causado tales estragos que se ha prohibido plantar palmeras hasta 2017 (como dicen por ahí: muerto el perro se acabó la rabia), cuando se espera que esté controlada la plaga o al menos haya desaparecido de la zona.

Así acaban la pobres palmeras afectadas. Si te fijas en el euro te podrás hacer a la idea de la anchura y profundidad de las galerías que hacen las larvas. Imagen: Küchenkraut
Así acaban la pobres palmeras afectadas. Si te fijas en el euro te podrás hacer a la idea de la anchura y profundidad de las galerías que hacen las larvas.
Imagen: Küchenkraut

Los daños a la biodiversidad son muy preocupantes, pero también he de decir que algunos humanos lo están pasando mal, pues el picudo rojo les está destruyendo su medio de vida. La industria datilera y la artesanía de la palma decae a medida que el dichoso escarabajo se expande por España.

El invencible picudo rojo

Este maldito insecto se come enteras las palmeras, de manera literal. Las hembras del picudo rojo ponen unos 211 huevos de media en heridas o brotes blandos de la palmera que van a parasitar. Las larvas completan su ciclo vital en la misma palmera alimentándose de su madera y excavando túneles de hasta 1 metro de profundidad. Una vez son adultos, vuelven a hacer la puesta en la misma palmera, hasta que ésta muere y tienen que salir en busca de un hospedador nuevo que devorar desde dentro.

¡Con una larva de ese tamaño (casi 5 cm) tengo para comer un mes! Imagen: Esculapio
¡Con una larva de ese tamaño (casi 5 cm) tengo para comer un mes!
Imagen: Esculapio

El control de la plaga de picudo rojo está dando muchos dolores de cabeza, ya que es muy complicada de eliminar. No sólo el escarabajo en sí es muy resistente, sino que además puede tardarse hasta un año en descubrir la infección en una palmera, de manera que se complica el tratamiento contra el parásito.

Hasta el momento lo más eficaz contra el picudo rojo han sido los tratamientos preventivos, pero se están investigando otros métodos que están dando buenos resultados. Algunos de ellos son:

  • Prohibición de la importación de palmeras afectadas o con riesgo de estarlo.
  • Cuarentenas de cualquier mercancía que provenga de lugares que tengan la plaga de picudo rojo, al igual que se hace para evitar la entrada del mosquito tigre.
  • Eliminación de las palmeras enfermas. Es una pena tener que llegar a ello, pero así se corta de raíz (literal) el problema y se evita la expansión de la plaga en los palmerales.
  • Evitar la poda de palmeras sanas donde haya afectadas por este escarabajo.
  • Uso de trampas de feromonas para atrapar a este insecto antes de que lleguen a colonizar nuevas plantas.
  • Uso de insecticidas que exigen que se duchen las copas con ellos una vez al mes. Esto resulta bastante caro y tedioso por su frecuencia.
  • Inyección de fitosanitarios en la galerías excavadas por las larvas.
  • Uso de parásitos del picudo rojo (parasitar al parásito, vaya lío…). En este caso parece que la investigación va por buen camino: se ha encontrado un hongo autóctono (Beauveria Bassiana) con una alta eficacia contra el escarabajo y que, de momento, no afecta a otros insectos. También se están usando nematodos (gusanos) como el Steinernema carpocapsae.

Esperemos que las investigaciones para parar al picudo rojo sigan progresando y que pronto la plaga esté controlada, porque como las cosas sigan así nos quedamos sin palmeras.

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