¡¡Arg!! No hay cosa más desagradable que encontrase al moco de roca a la puerta de casa. Imagen: David Perez

El extraño caso del moco de roca

Seguro que si te hablo de moco de roca se te pasa por la cabeza una piedra estornudando petróleo (te conozco, humano), pero no es nada tan lucrativo ni original. El didymo o Didymosphenia geminata es un alga que se está haciendo con todos los ríos del mundo, entre ellos con los de nuestra Península. Hoy te hablo de esta asquerosidad invasora.

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De una pequeña diatomea a un moco de roca gigante

En un principio se pensó que esta alga diatomea era exclusiva del hemisferio norte a partir de los 30º, pero recientes estudios aseguran su presencia en toda Europa, América y África.

Ahora la pregunta del millón: si ya estaba en nuestros ríos, ¿cuál es el problema?

Así, el alga vista al microscopio no parece tan desagradable. Imagen: Sarah Spaulding, USGS
Así, el alga vista al microscopio no parece tan desagradable.
Imagen: Sarah Spaulding, USGS

Sí, el moco de roca estaba presente en los ríos como un alga unicelular, pegada a las piedras y sin meterse con nadie. Pero llegó un momento en el que las condiciones de las aguas dulces favorecieron que desarrollara tallos fibrosos y empezase a propagarse como los piojos en una clase de preescolar.

Se podría pensar que es como todas las algas, que se reproduce de manera explosiva con el exceso de compuestos nitrogenados y fósforo. Pero no, a este moco le gusta llevar la contraria (por fastidiar, supongo): vive y se reproduce mejor en aguas con poco fósforo. En lo que sí se parece a las demás algas es en que, tras el boom inicial, consumen los nutrientes y el oxígeno del agua, tanto por la respiración como por la descomposición de las algas muertas, lo que implica dejar al resto de los organismos presentes en el río o lago sin nada que poder respirar.

Un auténtico quebradero de cabeza

Es un problema en canalizaciones y embarcaciones al pegarse en las paredes y motores, obstruyéndolos e impidiendo su correcto funcionamiento. Favorece la aparición de mosquitos y otros insectos, impide el crecimiento de algunos invertebrados acuáticos y compite con otras algas. Vamos, que se carga la base de la cadena trófica.

¡¡Arg!! No hay cosa más desagradable que encontrase al moco de roca a la puerta de casa. Imagen: David Perez
¡¡Arg!! No hay cosa más desagradable que encontrase al moco de roca en la puerta de casa.
Imagen: David Perez

Debido a que se propaga pegándose -como cualquier moco- a los aparejos de pesca, embarcaciones, incluso en trajes de neopreno y chalecos (es posible que también use aves para pasear gratis), se ha ido esparciendo poco a poco por ríos y lagos de todo el mundo. En la Península está presente en ríos regulados (con embalses, canales, etc.) principalmente en la cuenca mediterránea. La primera infección se vio en 2005 en el Ara y Cinca; ambos bastante transitados en lo que a deportes y pesca se refiere.12000

Pero sin duda, el principal problema de su control es su eliminación. Si se le quita el fósforo al agua tenemos más moco de roca y menos de los demás microorganismos; pero si le añadimos este elemento el agua tendrá una colección de algas de otro tipo que acarreará otros problemas. Por esta razón, el único método de control es evitar su dispersión y transporte, cosa que parece complicada. Como solución temporal, se intentan limpiar las zonas infectadas, pero lleva mucho tiempo y es muy costoso.

Mi recomendación contra el moco de roca es que si vas a pescar o hacer deporte en cualquier río seques y desinfectes bien el material que haya estado en contacto con el agua. Eso, o que le limpies los mocos a las piedras 😉

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