Esta es una de las últimas y mejores fotografías de un bucardo en libertad, hecha a finales de los 70. Imagen: BERNARD CLOS, perteneciente al museo etnográfico de Torla

El bucardo, futura cabra zombie

El siglo XXI (aunque para muchos aún era siglo XX) comenzó con una extinción en nuestro país: el 6 de enero de 2000 encontraron muerto al último ejemplar de bucardo o cabra pirenaica del mundo.

PUBLICIDAD

Crónica de una extinción

El bucardo (Capra pyrenaica pyrenaica) era una subespecie de la cabra montés ibérica originaria del área de los Pirineos, por lo que habitaba tanto en Francia como en España. Los datos que se tomaron de Celia, el último bucardo, indicaban que se trataba de una subespecie de mayor tamaño que las demás cabras monteses, tanto por peso y altura como por el tamaño de su cornamenta.

Las crónicas de la Edad Media en las que se hablaba de la cabra pirenaica decían que era un animal abundante. El problema vino después, con la sobreexplotación a causa de la caza: la subespecie se cazaba al principio como alimento, pero más adelante a la clase alta (especialmente ciertos renombrados cazadores ingleses) le dio por colgar de las paredes de sus casas las cornamentas del bucardo a modo de trofeo.

Los bucardos le cogieron cierta tirria a los humanos, es por eso que apenas hay fotografías de ellos. Tendrás que conformarte con este dibujo. Imagen: Biodiversity Heritage Library
Los bucardos le cogieron cierta tirria a los humanos, es por eso que apenas hay fotografías de ellos. Tendrás que conformarte con este dibujo.
Imagen: Biodiversity Heritage Library

A principios del siglo XX la población de bucardo quedó reducida exclusivamente al área de Ordesa, desapareciendo del resto de los Pirineos. Es por ello que en 1913, 5 años antes de la declaración de Ordesa como Parque Nacional, se prohibió su caza (hay que reconocer que, aunque un poco tardío, fue un gran paso para intentar conservar la población).

La triste realidad es que la medida no sirvió de mucho: el primer censo oficial de la cabra pirenaica que se hizo en 1989 confirmó que el bucardo iba a despeñarse sin remedio por el desfiladero de la extinción, pues sólo quedaban 6 ejemplares adultos.

En 1993, a la desesperada, el Gobierno de Aragón inició un Proyecto LIFE para la recuperación del bucardo, algo que tampoco tuvo gran efecto al quedar sólo 3 hembras adultas, una de las cuales murió poco después en cautividad. Finalmente el día de Reyes de 2000, Celia, la última cabra pirenaica fue encontrada aplastada por la rama de un árbol, dando por concluido el penoso proceso de extinción.

Revivir al bucardo

A pesar de todo, el Gobierno de Aragón no lo ha dado todo por perdido. Un grupo de científicos, dirigidos por José Folch, investiga cómo revivir la especie a través de la clonación de las células conservadas de la pobre Celia (espero que no se les vaya de las manos y acaben con el monstruo de Frankenstein versión cabra o peor, con una cabra zombie).

Esta es una de las últimas y mejores fotografías de un bucardo en libertad, hecha a finales de los 70. Imagen: BERNARD CLOS, perteneciente al museo etnográfico de Torla
Ésta es una de las últimas y mejores fotografías de un bucardo en libertad, hecha a finales de los 70.
Imagen: BERNARD CLOS, perteneciente al Museo Bucardo de Torla.

En 2003 el proyecto para recuperar al bucardo consiguió una efímera victoria: nació un ejemplar vivo. De todos los intentos de implantar embriones híbridos (mezcla de bucardo y otra cabra montés) en una “madre de alquiler” sólo fueron viables 7; pero finalmente una de las cabras preñadas mantuvo la gestación hasta el final.

Digo que la victoria fue efímera porque el pequeño bucardo murió apenas 8 minutos después de nacer. La autopsia, realizada por el mismo equipo que llevó a cabo todo el proceso, mostró problemas pulmonares a causa de una malformación.

En 2014 se realizó otro intento, pero ninguna de las dos “madres de alquiler” pudo concluir la gestación, por lo que ambos embriones murieron. Con este último intento, además, se acabaron los fondos para el proyecto. De manera que tanto el equipo de Folch como el Gobierno de Aragón se encuentran actualmente buscando inversores para seguir intentándolo, a pesar de que varias asociaciones ecologistas se han situado claramente en contra (si no sois capaces de conservar especies que están vivas, ¿cómo vais a ser capaces de conservar una especie que regresa de la extinción?).

Aún con tanto en su contra Folch y su equipo no han tirado la toalla: las investigaciones seguirán y, si todo sale bien, quizá vuelva a haber bucardos (zombies XD) en los Pirineos.

PUBLICIDAD

3 comentarios en “El bucardo, futura cabra zombie

Deja un comentario